domingo, 30 de diciembre de 2007
La triste desventura de Zarakel
La nieve y el viento esculpían un paisaje tan solitario que ninguna planta ni animal se atrevía a aparecer por ese pequeño valle. Es aquí donde el frío no se soporta s si mismo. Por estos lugares vivía un pequeño animal parecido a un oso con cara de ardilla llamado Zarakel. Él amaba la soledad de lugar tan apartado y distante, se orgullecía de permanecer tan solo por más de mil años. En su frío escondite contaba con una pequeña mesa hecha con madrea seca y una vela que era la luz y el pequeño calor que confortaba a nuestro amigo. Un día, después de que Zarakel volvía de su caminata notó algo extraño en el suelo helado de aquel lejano lugar. Era como una piedra color violeta, nunca antes había visto algo así. Lo levantó del piso y una sombra oscura salió de la piedra, esta imagen fue cobrando color hasta transformarse en una bella princesa. Zarakel quedó hechizado en ese momento por la belleza de esa aparición. Hablo con voz temerosa -¿quién eres?-, a lo que la imagen respondió -¿dónde estoy?, ¿qué paso?-, Zarakel no entendía nada, a lo que le respondió -estas en las lejanas tierras heladas de Urzath, pero por favor responde a mi pregunta, ¿quién eres?- -soy la princesa Zarathia, hija del gran rey Gorathat- - y ¿qué haces aquí?-, -no lo se, estaba acostada soñando con los preparativos de mi boda, y cuando abrí los ojos te vi a ti-....
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