
Yo me enamoré de su dulce aroma
y de su carga centenaria.
Conjunto de maderas, que flotan con
delicia, como danzando por aguas dulces y
llevando rosas de mil colores.
Por Xochimilco se pasea,
dejando a su paso, tranquilas ondas,
que como niños risueños corren a la orilla,
nunca dejan de andar
nunca deja de llevar.
Profr. Josué Herrera S.
No hay comentarios:
Publicar un comentario